propiedades de la leche

La ciencia, hasta el momento ha identificado relativamente pocos de los componentes de la leche materna. Este alimento líquido del cerebro permanece como un misterio, haciendo a la leche de fórmula sobradamente inferior y demostrando que "nada mejor que el pecho materno".

Algunos de sus ingredientes son:

-Lactosa. Es una regla general que a mayor cerebro en las especies, mayor el nivel de lactosa en la leche de esas especies. La leche humana contiene 50% más lactosa que la leche de vaca.

-El zinc, crucial para un cerebro saludable, se encuentra tanto en la fórmula como en la leche materna, pero un bebé puede absorver el zinc de la leche materna mucho más eficazmente.

-El cerebro infantil necesita taurina, un aminoácido muy abundante en la leche materna y totalmente ausente en las fórmulas. Los bebés prematuros que se alimentan artificialmente (sin taurina) sufren problemas de aprendizaje.

Contiene las cinco formas básicas de anticuerpos o inmunoglobulinas: IgA, IgM, IgD, IgG e IgE, predomina con mucho el IgA, en especial la forma secretoria, ausente en la leche de vaca.

En segundo lugar, los anticuerpos que el bebé recibe no se inmutan ante la presencia de las bacterias útiles que suele haber en el intestino. Esta flora se encarga de arrinconar a los microorganismos nocivos que ven así dificultado su crecimiento, se desconoce como se entera el sistema inmunitario materno de que debe fabricar anticuerpos exclusivamente dirigidos contra bacterias patógenas y no contra las beneficiosas. Pero cualquiera que sea el mecanismo, facilita el asentamiento de las "bacterias buenas" en el intestino del lactante.

Este sistema de defensa a diferencia de otros no produce inflamación. Otras mucosas, aparte de la intestinal son protegidas, además de la IgA, la leche materna contiene mucinas, macromoléculas cuya estructura consta en buena parte de proteínas y carbohidratos, estas pueden adherirse a bacterias y virus, y eliminarlos del organismo. Así entre otros componentes ventajosos se encuentran: Linfocitos B, Macrófagos, que producen lisozima, Neutrófilos, Linfocitos T, Proteína fijadora de B12, Factor bífido, Acidos Grasos, Fibronectina, Interferón Gamma, Hormonas y factores de crecimiento, Lactoferrina, Lisozima, Mucinas, Oligosacáridos, Anticuerpos de la clase IgA secretoria como ya mencionáramos y cuyas funciones se pueden consultar en tratados médicos y otros componentes por descubrir que hacen de la leche materna un líquido fascinante, que aporta al pequeño mucho más que una buena nutrición, hasta que pueda valerse por si mismo.

Se deduce entonces que no existe ni existirá un alimento que pueda reemplazar a la leche materna, ni en su composición bioquímica, ni mucho menos en su aspecto psicoafectivo.

Infinidad de veces hemos escuchado a madres que comentan que -o casualidad- después de destetar comienzaron las primeras enfermedades de cuidado.