| las crisis |
Superar los obstáculos que impiden el pleno ejercicio de la maternidad es el pleno ejercicio de la libertad. Amamantar a tu hijo es desarrollarlo por ti misma en libertad. Para ello deberás superar todos los obstáculos que han creado en ti y fuera de ti, para que criarlo con tu leche sea posible. Solo deberás tener confianza en ti misma, sabiendo que:
Ten al niño siempre cerca de ti y dale de mamar cada vez que el lo quiera. De día no dejes pasar más de 2 horas sin ofrecerle, si le das cuatro veces por hora es normal, esto es porque tu leche se digiere más fácil y rápido que la indigesta leche de vaca. El bebito toma todo lo que necesita en los primeros minutos, pero
siempre se queda más tiempo, toma tu tiempo no lo apures, disfruta estos instantes. Debes
mantener tus pechos vacíos, vacíalos siempre amamantando o con tus manos. No uses jamás
sacaleches. No existen horarios para las mamadas. Recuerda que tus senos son glándulas
que producen leche cuando el chico chupa y no biberones que hay que llenar. Recuerda
también que el llanto más frecuente del niño es reclamando a mamá.
Si el bebé moja los pañales, él está recibiendo suficiente alimento. Si lo pones seguido al pecho se estimulan dos reflejos: 1º) Producción de leche (por la hormona prolactina) y 2º) liberación (por la hormona oxitocina). Estos reflejos solo son afectados por la tensión o desconfianza en si misma que se inculque en la madre. Para solucionar los problemas de amamantamiento No dejes de amamantar por el contrario Amamanta más.
Lo más importante es tener confianza en ti misma a partir de la confirmación de tu embarazo o espera del bebé en el caso de las mamás adoptivas. Las mamás que hemos seguido estos consejos realmente no sufrimos estas crisis sino que las superamos con mucha satisfacción, algunas casi sin detectarlas. |
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